Terapia Visual Comportamental

05 Que es la terapia visual comporatmental 2 - Niña pelota y rodilloMuchas veces unas gafas o unas lentillas no son la solución para todos nuestros problemas visuales.

Muchas veces un problema visual no es un problema patológico en nuestros ojos o no es un problema de baja Agudeza Visual.

Muchas veces un problema visual puede estar enmascarado por otro problema en otra área y viceversa.

Estos “problemas visuales” a los que me refiero son PROBLEMAS EN LA FUNCIONALIDAD DE NUESTRO SISTEMA VISUAL. Nuestros ojos pueden estar sanos, e incluso, podemos ver un 100% de Agudeza Visual, pero el sistema no funciona bien, NO ES EFICAZ por diferentes motivos (problema acomodativo, problema de coordinación entre ambos ojos, ojo vago, estrabismo, problema perceptivo para procesar la información del entorno, etc.). Estos problemas no se solucionan simplemente con unas gafas, o al menos, no con el uso de unas gafas que mucha gente conoce.

Nuestro sistema visual no funciona bien y hay que enseñarle a hacerlo correctamente.

Eso se consigue mediante la TERAPIA VISUAL OPTOMÉTRICA, también llamado ENTRENAMIENTO VISUAL.
Como optometrista comportamental, considero la visión como una parte integrante de un todo. Por tanto, no trabajo la visión de forma aislada sino integrándola con el resto de los sentidos. De esta manera, no sólo se enseña al sistema visual a trabajar de forma eficaz y bajo máximo rendimiento, transformando malos patrones visuales, en esquemas correctos sino que trabajo la visión junto con otras informaciones sensoriales, creando nuevos hábitos de postura, iluminación, alimentación, etc., para cambiar nuestro comportamiento.
Técnicamente, la TERAPIA VISUAL COMPORTAMENTAL es una especialidad de la Optometría, a través de la cual, mediante diferentes procedimientos regulados y demostrados, de distinto nivel de dificultad y frecuencia, se establecen nuevas conexiones o nuevos esquemas neuronales, que permiten al paciente recibir, procesar y comprender mejor la información visual que recibe constantemente del entorno. Con esta estimulación adecuada, mejora su capacidad visual y la coordinación de todos los demás sistemas sensoriales relacionados con la visión en las actividades del día a día.
De forma sencilla, la terapia visual consiste en una serie de ejercicios específicos de demostrada eficacia que ayudan a potenciar el sistema visual, mejorar la calidad de visión y todas las actividades diarias que están relacionadas con ella. Esto permite conseguir un rendimiento y confort visual óptimo.
Cuando una persona (niño o adulto) hace terapia visual, entiende y aprende a controlar sus habilidades visuales con unos ejercicios determinados y personalizados. Dichos ejercicios , en la evolución de la terapia, van variando de dificultad, se le van añadiendo demandas diferentes según los problemas/síntomas o las metas que presente el paciente. Con estas modificaciones en cada ejercicio, el paciente luego será capaz de transferir las nuevas habilidades visuales que ha aprendido en la terapia, a las tareas de su vida diaria, que conllevan unas demandas visuales determinadas y varían en complejidad según la situación (lectura, deportes, ordenador, juegos,…). De esta manera consigue desarrollar un sistema visual eficaz y resistente, que rinde con el mínimo esfuerzo.
La neurociencia y la ciencia cognitiva han demostrado que los beneficios de la Terapia Visual implican no sólo a los ojos y la función visual, sino a otras áreas del cerebro. De ahí que lo importante de la misma no sea hacer los ejercicios de forma mecánica, sino que el paciente entienda lo que hace en cada momento, recibiendo retroalimentación de todos los sentidos, para que las nuevas habilidades queden bien integradas y automatizadas, y las pueda llevar a cabo diariamente sin esfuerzo. Por tanto, la TERAPIA VISUAL COMPORTAMENTAL no sólo modifica la forma en la que los ojos trabajan, sino la forma en la que trabajan todos los sentidos conjunta y coordinadamente, trabajando desde el sentido que recibe el 80% de la información que llega al cerebro: LA VISIÓN. Así, trabajamos a nivel funcional y comportamental.
Las sesiones de cualquiera de las terapias son individuales, de unos 50 minutos de duración y la frecuencia de las mismas y la duración de la terapia dependen de la complejidad de las áreas a tratar. En consulta os daré unas pautas para trabajar en casa y allí tendréis que trabajar 5 días a la semana; dichas pautas os las iré cambiando en cada sesión que tengamos. Algunas de las actividades o juegos visuales requerirán para su ejecución, la ayuda de algún familiar o amigo.
Pero muchas veces para que los problemas no vuelvan a surgir, es necesario seguir unas NORMAS DE HIGIENE VISUAL o unas normas de relajación visual.