Estrabismo y Ambliopía

La ambliopía (ojo vago) o el estrabismo congénitos (cuando se nace con ellos) o que se producen en los primeros años de la infancia, no son ninguna patología o enfermedad ocular, si no que son un PROBLEMA FUNCIONAL DE LA VISIÓN, por tanto son problemas estimulables.

El ojo ambliope o vago por algún motivo, no ha madurado correctamente y está en inferioridad de visión con respecto al otro ojo. A veces ocurre que ambos ojos son vagos siendo uno más que otro.

En el estrabismo, uno de los ojos no está alineado (no apunta al mismo objeto que el otro ojo) y a veces dicho ojo (si siempre es el mismo el que desvía), se hace también vago.

En ambas situaciones visuales, cuando se descarta previamente que no hay ninguna patología en el ojo o en la vía visual causante de la baja agudeza visual, se procede a comprobar si necesitan alguna prescripción óptica (gafas o lentillas (enlace a PRESCRIPCIÓN ÓPTICA) con la cual el niño tiene una mejor agudeza visual. Así, lo primero que conseguimos es darle la máxima nitidez a lo que ve, ENFOCAR LA IMAGEN AL MÁXIMO. “Le encendemos un poquito la luz de lo que ve”.

Estrabismo  1En segundo lugar, el PARCHE (tratamiento pasivo), puede inicialmente mejorar la agudeza visual un poco más dado que le obligas a funcionar sólo con un ojo y “defenderse” en su día a día con el ojo con el que no suele funcionar. El cerebro “despierta” esa área visual.

Pero el parche es un método obsoleto con el cual su única finalidad es mejorar una sola habilidad visual, la AGUDEZA VISUAL. Pero el ojo vago es vago en todas las habilidades visuales monoculares, es un ojo que no se ha utilizado por tanto, no han madurado sus movimientos oculares, su acomodación, su flexibilidad acomodativa, su percepción visual, tiene un campo visual reducido, tiene baja consciencia periférica, etc.),

Estrabismo 2La TERAPIA VISUAL es el único tratamiento activo con el que se da la oportunidad de estimular todas y cada una de estas habilidades visuales trabajando sobre cada una de ellas, para llevarlas a un funcionamiento del 100% o de su máximo potencial, y equiparar ambos ojos.
Además, la TERAPIA VISUAL es la única alternativa para conseguir VISIÓN BINOCULAR, es decir para enseñar al sistema visual a ver y funcionar con AMBOS OJOS A LA VEZ.

El bebé que no tienen ningún problema visual, cuando nace no tiene visión binocular, mira con un ojo o con el otro, pero cuando desarrolla la etapa motora gruesa contralateral (arrastre, gateo, andar, correr, etc.), se crean las conexiones entre ambos hemisferios (el cuerpo calloso) y la información de ambos ojos se une a nivel cerebral para formar UNA ÚNICA IMAGEN NÍTIDA Y TRIDIMENSIONAL. Cuanto más desarrolle la etapa contralateral más fuerte se hace el cuerpo calloso y más consolida la visión tridimensional.

Si pasados los primeros meses de vida, cuando esto se consigue de forma natural con el desarrollo normal del niño, por alguna causa funcional (estrabismo o ambliopía) o patológica (catarata congénita,…) no se desarrolla esta visión binocular, EL NIÑO NO APRENDE POR SÍ SÓLO A VER CON LOS DOS OJOS COMO EQUIPO, SINO QUE HAY QUE ENSEÑARLE, hay que ofrecerle las experiencias que no tuvo en su momento para que el cerebro desarrolle nuevas conexiones neuronales que ya jamás perderá.

Sólo con el tratamiento del parche, el ojo vago funciona únicamente cuando el ojo bueno está tapado o cuando el cerebro “desconecta” este ojo (en casos de estrabismos alternantes).

Sin embargo, en la terapia visual, la etapa final del tratamiento es conseguir que el ojo vago trabaje con el ojo bueno una vez ambos ojos están abiertos, de esta manera la conexión entre ambos se hace fuerte y lo que ha ganado el ojo vago ya jamás lo pierde.

Más información Estrabismo. Otro enfoque de tratamiento más moderno y completo que el obsoleto parche